La intoxicación etílica, ebriedad o embriaguez es un estado fisiológico inducido por beberse un barril entero de whisky y/o semejantes. En el habla localista y vulgar (usada por gente mal aseada) recibe numerosos nombres tales como borrachera, cogorza, mona, pea, cruda (en México, wey),hachazo (en Chilito) o millones de más que dan pereza escribir.
La intoxicación es consecuencia de la entrada de alcohol, hace que el hígado termine hecho mierda literalmente. Algunos de los efectos de hospedarse en un bar (tranquilizante como fumarte un porro enÁmsterdam) son fundamentales para la deseabilidad del alcohol como bebida y su historia; como la segunda droga más extendida del mundo (la primera es el agua). A pesar de este uso generalizado y la legalidad del alcohol en la mayoría de los países, muchas fuentes médicas tienden a describir cualquier nivel de intoxicación como una forma de envenenamiento, y algunas religiones lo consideran un motivo para enviarlo a la penitenciaría a recibir coletazos en la espalda.
Los síntomas de la intoxicación alcohólica incluyen posee una visión parecida a la de una mosca, pudiendo observar el mismo objeto desde varios ángulos y os poderes de razonamiento superiores a cualquier persona normal, pudiendo pensar en cosas extrañas y, con eso, distinguirse del resto de seres vivientes (o no vivientes). En dosis más altas se producen severos problemas de equilibrio, descoordinación muscular (ataxia), el ADN del ebrio muta a una forma de sacacorchos. También se destaca en el aspecto psicológico, el afectado tiene intención de hacer desaparecer el alcohol del mundo... vasito a vasito.
La intoxicación alcohólica aguda, considerada emergencia médica, es un término médico utilizado para indicar una concentración de alcohol en sangre peligrosamente alto, tanto que reemplazó la salsa de tomate que fluye en las venas. ¿La muerte? ¡Ja! Ese término no existe. Para el borracho, claro.
